viernes, 29 de octubre de 2021

Regresan los conciertos japoneses: "Fusión de ritmos de Okinawa y México"

El deleite de escuchar en vivo música japonesa regresa a México, y qué mejor que volver con un espectáculo que combina las melodías de la tierra tropical nipona de Okinawa con el ritmo mexicano de la percusión: "Fusión de ritmos de Okinawa y México". Takashi Hirayasu y Armando Montiel fueron las estrellas que el miércoles 27 de octubre iniciaron su viaje musical en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, en el Centro Histórico capitalino, con destino al Festival Internacional Cervantino de Guanajuato.

Las melodías se basaron en el shashin, un instrumento originario de esta prefectura japonesa (su nombre significa "tres cuerdas" y está cubierto de piel de serpiente), en todo un conjunto percusionista y en la voz grave de Hirayasu, que me recordó a las voces potentes de los monjes budistas. Entre las canciones se pudieron escuchar "Oodori shisa", que hace referencia al baile en honor a las deidades del perro-león (shisa), pertenecientes a litología okinawense, cuyas estatuas son colocadas en las entradas de diversas edificaciones como una protección ante los espíritus malignos; o "Umi no chinboura", que hace referencia a un caracol puntiagudo de mar.

Hirayasu comentó que desde hace dos años quería venir a México a dar un concierto con su grupo, pero debido a la pandemia de Covid-19 esto tuvo que aplazarse, y el tema musical que tenía pensado también cambió. Curiosamente, a pesar de que Montiel ha estado en Japón debido a su participación en eventos musicales, no conoció a Hirayasu allí, sino aquí, en nuestro país. Fue el japonés quien propuso este trabajo único.

Montiel, por su parte, es uno de los íconos de percusionismo a nivel nacional. Ha colaborado con intérpretes de la talla de Armando Manzanero, La Maldita Vecindad, José José, Enanitos Verdes, entre otros, y, así como en Japón, ha ido a otras partes del mundo para impresionar con su estilo que combina jazz con música afroantillana, folclórica, rock, experimental y música popular mexicana.

Ambos tienen un gran y largo camino recorrido en la escena musical. Hirayasu, con 50 años de carrera, fue pionero al combinar las "shima uta", melodías típicas de Okinawa, con el rock. Eso lo llevó a formar su grupo Champloose, que combinaba otros géneros como el reggae, blues, jazz, R&B y canciones indígenas de Taiwán, blues africano y caribeño, lo que convirtió a la banda en un referente en este estilo nuevo que refrescaba la música folklórica y el rock japonés. 

Este mix de ritmo se sintió con otras canciones como "Daisanaja"; "Asadoya yunta", melodía antigua que se ha transmitido en la isla Taketomi; "sasa bushi"; "acchame ko & toshin dooi", que se combina con el "kachashi", un baile típico en la interpretación de canciones populares de Okinawa de ritmo rápido, que consiste en tener las manos levantadas por encima de la cabeza y balancearse de lado a lado mientras se giran las muñecas. En esta melodía, muy movida y que daba la impresión de estar en un festival, un señor japonés, que estaba en la primera fila, se paró y comenzó a realizar los movimientos al son de la música, lo que animó al resto del público a levantarse e intentar imitarlos.

 

Todas estas canciones contienen un gran sentido de gratitud, respeto y veneración a la naturaleza, al sol, a la luna, lo cual se expresaba con los gestos que el cantante realizaba, ya que, al ser melodías populares, por lo general están acompañadas de bailes particulares. Ese sentimiento hacia lo que nos rodea, dicho por Hirayasu, está muy arraigado en la cultura y vida diaria de los okinawenses.

La melodía"Sokkyō sesshon - Jazz Latino" ("Sesión de improvisación"), a palabras de Armando Montiel, fue un experimento que Hirayasu le pidió al combinar ritmos mexicanos, al estilo del son, con una pieza original del japonés. El resultado, una bomba musical que explotó en todo el recinto, seguido de la melodía final "Mirokubushi". 

Ante un inusual concierto, el público pidió una canción más. Para sorpresa de todos, ambos músicos regresaron con una sorpresa: un cover de "Stand by me", original de Ben E. King, pero con este ritmo okinawense y mexicano. Esta interpretación dejó claro el pasado rockero de Hirayasu, quien hace años colaboró ​​con el guitarrista estadounidense Bob Brozman, y cuyo trabajo conjunto resultó en tres discos y giras mundiales. 


Que el recinto tuviera el 75% de aforo no impidió que el público, tanto mexicanos como japoneses, bailaran y se mantuviera un ambiente festivo durante toda la presentación, y qué decir de la bulla musical que sólo dos hombres lograron. A pesar de las diferencias lingüísticas, lograron juntar ritmos tan diferentes y parecidos a la vez en canciones que impresionaron a los asistentes.

El dueto se presentará este 29 de octubre en la explanada principal de Irapuato a las 19 horas, con entrada libre. En el Festival Cervantino, al ser al aire libre y al televisarse en algunos canales, seguro habrá más personas que puedan disfrutar de esta fusión musical que se llevará a cabo el sábado 30 de octubre a las 12 horas. Esperemos que la Fundación de Japón en México traiga más espectáculos como éste que nos hagan sentir así de cercanos con la verdadera cultura nipona y nos haga recordar parte de la nuestra. 

@YukiVongola

jueves, 21 de octubre de 2021

Vikingos: el "descubrimiento" de América y sus crónicas guerreras en Vinland Saga

Justo en el mes de octubre en que se conmemora el Día de la Raza, que cambió de nombre al Día de la Resistencia Indígena, debido a que ahora se enfatiza la lucha de los pueblos nativos ante el invasor y no se celebra la conquista de una cultura sobre otra, nuevos estudios confirmaron que fue en el año 1021 cuando los vikingos llegaron al continente americano. Cruzaron el océano Atlántico y se instalaron en un sitio conocido como L'Anse aux Meadows en la península norte de Terranova, una isla canadiense que este pueblo guerrero denominó Vinland, que significa "Tierra de viñas", nombre relacionado a lo fértil de la tierra.

Si bien, ya se sabía que los vikingos habían llegado a América mucho tiempo antes que Américo Vespucio y Cristóbal Colón, la investigación por datación de radiocarbono sobre los artefactos de madera hallados en el lugar confirmó el año de su asentamiento en este lado del mundo. Ya que también hay registro de herramientas de hierro, no hay duda del origen de lo encontrado, debido a los nativos americanos canadienses no lo usaban. 

Conocidos por ser guerreros feroces y violentos, arribaron a Vinland liderados por el explorador islandés Leif Erikson, hijo de Erik "el Rojo", quien, a su vez, descubrió Groenlandia. Su primera comunidad, Leifbundir, la actual L’Anse aux Meadows, fue el primer asentamiento europeo en Occidente.

Los vikingos tuvieron relación con los nativos y hubo intercambio cultural. Aunque hay registros de lucha entre ambos, la razón por la que los vikingos no permanecieron fue por el clima, no tanto por problemas bélicos. Estudios sugieren que en siglo XII, el Atlántico se volvió demasiado frío, fenómeno denominado como la Pequeña Edad del Hielo. Para el siglo XIV, los fríos azotaron a la tierra fértil e impidió los viajes de exploración hacia el resto de América. Algunos regresaron a Groenlandia e Islandia, y volvieron ocasionalmente a Vinland cuando el verano se los permitía, sólo para abastecerse de madera y hierro.

En el manga/anime Vinland Saga se nos muestra una comunidad vikinga asentada en Islandia. Leif Erikson, quien aparece en esta obra, le cuenta a los niños sus aventuras y cómo en un viaje llegó a un territorio desconocido en el que el crudo invierno no existe, refiriéndose a Vinland, una zona considerada como la "Tierra Prometida".

La obra se basa en la literatura épica medieval islandesa conocida como Sagas de Vinlandia, enfocadas en las historias de los guerreros asentados en Groenlandia y en Erik "el Rojo". Ambas narran y describen sus expediciones en América. Aparte de fundamentarse en estas fuentes literarias, el manga de Makoto Yukimura toma partes de la épica noruega Flateyjarbók, escrita en 1387, que contiene un compilado de sagas dedicadas en su mayoría a los reyes nórdicos, además de hechos históricos.

En Vinland Saga, la muerte, la venganza y el odio llevan a un niño islandés, Thorfinn, a involucrarse con los vikingos y con el rey Canute "el Grande", en un contexto político complicado en la región oriental y central de Europa, llena de guerras por el poder. En los últimos capítulos del manga (aquí viene un spoiler), la travesía llegó por fin a Canadá, y vemos a los personajes interactuar con las culturas que ya se encontraban ahí. Puede que en algún momento los veamos en un nuevo viaje que los lleve a México, tal como una teoría, aunque no tan sólida, que indica que visitaron la zona maya. 

Imaginen qué habría ocurrido con América y del rumbo de nuestra historia y cultura, si los vikingos hubieran superado las inclemencias del tiempo. La Historia se reescribe con cada hallazgo y nos hace reflexionar sobre el pasado y presente de nuestra existencia.

@YukiVongola

lunes, 18 de octubre de 2021

El deleite de la gastronomía japonesa, sazonada con haiku

La gastronomía japonesa se ha convertido en algo cercano a nosotros. Ahora encontramos por doquier restaurantes y artículos culinarios. A veces olvidamos que tanto la comida japonesa como la mexicana se nutren entre sí constantemente. Gracias a ello, tenemos rollos de sushi con aguacate, algo que, a pesar de que esta fruta es un deleite en el país oriental, sería impensable para ellos introducirlo en este platillo tradicional. 

Si algo tienen los japoneses es que respetan los ingredientes y el orden al momento de cocinar. Eso me recuerda a la primera vez que viajé a Japón con mi hermano. En un restaurante, ambos pedimos soba secos, unos fideos finos elaborados con harina de trigo serraceno. Sin embargo, mi hermano, en vez de acercar los fideos con los palillos hacia el recipiente con salsa de soya, vertió el líquido sobre ellos. El mesero llegó alarmado, diciendo que así no se comían. Le quitaron el plato y le llevaron otro, pero, justo cuando iba a suceder lo mismo, el chef salió y explicó con gestos la forma correcta de degustar el soba. Me sorprendió ese ahínco en la manera de comer. No sólo es deglutir, hay todo un entramado gastronómico, histórico, cultural y social asociado con los alimentos.

  

Otro aspecto de la importancia culinaria del pueblo japonés la encontramos en su expresión en el arte. Mediante la poesía haiku, las evocaciones de recuerdos, olores y sabores determinados se hacen presentes en tan sólo unas cuantas sílabas. Para ello, se emplean kigo, "palabras estacionales" que refieren a la primavera, verano, otoño e invierno, y que remiten a tiempos y espacios precisos. 

Esa temporalidad nos llevan a pensar en alimentos y platillos que son típicos en sólo ciertos meses. En Japón, el wasabi, aquel condimento picante que seguro alguna vez probamos pensamos que era similar al guacamole, está asociado con la imagen poética de la primavera, debido a los campos verdes y al fluir del agua. O las mandarinas de Satsuma, que, debido a una mutación en la región de Kagoshima, prefieren la brisa marina y la temperatura templada, que sólo el invierno les puede proveer. 

 


En México sucede lo mismo. Ahora que se acerca el Día de Muertos, no podemos evadir el sabor y olor del pan de muerto, o si pensamos en la Navidad, el ponche de frutas, sea su base de jamaica, naranja o tamarindo, está en nuestras papilas gustativas. 

Mientras en Japón tienen el haiku para alabar los alimentos, en caso de México nuestro fuerte son los refranes. Si bien, la función entre ambas es distinta, la analogía de la comida con situaciones diarias la hacen igual de rica en semántica que la poesía. Frases como "Dar atole con el dedo", "Este arroz ya se coció", "Te crees muy salsa" o "Es ajonjolí de todos los moles" son dichos que más de una vez nos han o hemos dicho en más de una ocasión. 


Volviendo a los poemas y a sus imágenes estacionales, el cuadernillo Festín de Haiku, escrito por la investigadora Mukasa Chieko y publicado por la Fundación Japón en México, resalta aquellos kigo con un fuerte contexto que dejan ver el acercamiento de la población nipona con algas, flor de canola, hojas de té fresca, hasta con productos provenientes de México como el maíz, el chile y la papa, los cuales han incorporado dentro de su dieta, tales como los elotes con salsa de soya, el condimento shichimi tougarashi o el estofado nikogorashi, respectivamente.

Para que practiquen la gastronomía japonesa y se acerquen a su poesía, pueden descargar la publicación gratuitamente a través de la página de la Fundación Japonesa en México: https://bit.ly/3D6ebuq.

@YukiVongola

martes, 24 de agosto de 2021

El anime y manga, unidos en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020

Los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 iniciaron este 24 de agosto, y finalizan el 5 de septiembre, en una justa marcada por la búsqueda de la esperanza. La ceremonia de apertura, con el tema "Tenemos alas", representado por una niña en silla de ruedas y caracterizada como un avión de una sola, simboliza la esperanza y el deseo de volar más allá de los límites que tenemos o que la vida nos pone en el camino.

Con un espectáculo más folklórico y la combinación de la tecnología, tipo cyberpunk, que lo mostrado en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos, nos mostraron el valor que las personas tenemos ante la adversidad y el respeto que debemos a aquellos quienes siempre se levantan.

Así, con orgullo y determinación vimos desfilar a la delegación mexicana con 60 competidores, 29 mujeres y 31 hombres, quienes buscarán la medalla número 300 para nuestro país, ya que actualmente hay 97 de oro, 90 de plata y 102 de bronce.

Como un preparativo para este evento, al igual que sucedió en los Olímpicos realizados hace unas semanas, los mangakas (autores de manga) también contribuyeron para llamar la atención del público hacia estos deportes. 

Takehiko Inoue, a quien se debe el interés del basketball en Japón con Slam Dunk, se ha dedicado a hacer mangas con temática deportiva y con inclusión de personas con alguna discapacidad. Uno de sus obras actuales, Real, trata del baloncesto en silla de ruedas.

Debido a la importancia del autor en este ámbito, realizó pósters para promocionar diversas disciplinas de los Paralímpicos, como el salto, maratón, rugby y ciclismo.

Otro de los mangakas más influyentes, Hirohiko Araki, creador Jojo's Bizarre Adventure, realizó un hermoso póster que simboliza justo el tema "Tenemos alas", mensaje central de la competencia paralímpica. En la ilustración se observa el monte Fuji y una representación de "La gran ola de Kanagawa", del pintor de la técnica ukiyo-e, Katsushika Hokusai, mientras dos atletas se mueven entre las nubes para llegar hasta ellas.

 
Además de esto, Japón preparó dos animes para que el público conectara con estos eventos deportivos, ya que es bien sabido que los Paralímpicos no captan mucha atención, a pesar de que, en caso de México, es donde se obtienen más medallas. En el caso de Breakers, la historia se centra en un entrenador que busca a jóvenes que, a pesar de las diversas discapacidades que tienen, tengan el espíritu de salir adelante y representar a Japón en los próximos Paralímpicos. Así, vemos cómo, con dificultad y valor, los chicos se entrenan en goalball (el único deporte creado específicamente para personas ciegas y con discapacidad visual), natación, baloncesto, atletismo y salto de altura. 

Esta serie, creada por el estudio televisivo japonés NHK, completa el panorama con otra obra, con tintesun poco más dramáticos combinados con comedia, con Animation x Paralympic: Who is your hero?, enfocado ya en la competencia cumbre en Tokio. Con capítulos de cinco minutos de duración, podemos ver otros eventos como el rugby y tenis sobre ruedas, el maratón, judo, bocia (también creado específicamente para estos atletas, que consiste en lanzar pelotas lo más cerca posible a una blanca que es el objetivo a alcanzar), futbol, ciclismo y bádminton.

Japón, como sede de ambas justas olímpicas y por la relación que su anime y manga tiene con la difusión de diversos deportes, acertó con la producción de ambas historias y con la participación de los mangakas ya mencionados para dar ese mensaje de "volar más allá" y de esperanza que en estos tiempos se requieren por la crisis mundial. 

Veremos cómo les va a la delegación nacional, que siempre tienen buenos resultados en estos eventos. Todo esfuerzo por querer ser más, en especial bajo ciertas circunstancias, son dignas de verse.

@YukiVongola

domingo, 8 de agosto de 2021

Tokio 2020 y las referencias al anime y manga

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, envueltos en la pandemia, controversias y falta del ambiente típico en esa justa, finalizaron con una ceremonia que tuvo detalles que en la inaugural no estuvieron presentes: más presencia musical y cultural.

 Con Tokyo Ska Paradise Orchestra como protagonista, imprimió un aire fresco y de fiesta en el evento de clausura. Este banda, que combina el ska con el jazz, ha venido a México en varias ocasiones para conciertos en solitario y para festivales (como el Vive Latino) en diferentes partes del país. Escoger a esta agrupación, que ha visitado varios países y ha realizado canciones con artistas de otras nacionalidades (como Los Auténticos Decadentes), para animar el final de Tokio fue acertado por la unión que su música tiene en diversas partes del mundo.

El detalle cultural de mostrar videos de cómo en Hokkaido, con los ainu, pobladores originarios japoneses que se trasladaron a esta isla al norte del país; o en Okinawa, cuna del karate; o en la antigua capital de Kyoto, se realizan los festivales y danzas en honor a los fallecidos, fue algo que faltó en la ceremonia de apertura y que vimos un poco al final de Río 2016. Tras los videos, una representación de uno de los bailes y melodías populares del Bon odori (como se llama a esta celebración y baile dedicados a los muertos, realizada entre julio y agosto) fue la estelar en el Estadio Olímpico mientras los atletas imitaban los pasos, alegres.

Nos podemos despedir con una sonrisa de lo mostrado en ambas ceremonias y por los guiños a la cultura popular japonesa que, tanto  deportistas como el personal japonés, hicieron en las diversas sedes olímpicas, al demostrar la importancia que tiene el anime y el manga al motivar con sus historias, personajes y música para que las personas se animen a practicar deportes y artes marciales.

En el caso de la gimnasta mexicana Alexa Moreno (quien quedó en cuarto lugar en la final del aparato de Salto de Caballo) sorprendió durante su ejercicio de piso, durante la etapa clasificatoria, al realizar acrobacias al son de un cover titulado "Epic Cover (Attack on Titan Style)", que combinó elementos del tema del Zenitsu, personaje de Kimetsu no Yaiba, y de melodías de la serie Shingeki no Kyojin. Alexa homenajeó de esta manera su afición declarada a la cultura pop nipona.

En Gimnasia Rítmica, el equipo femenil de Uzbekistán se presentó en las eliminatorias con trajes inspirados en el de Sailor Moon, protagonista de la obra homónima de Naoko Takeuchi (quien hizo la ilustración del skateboarding para promocionar este deporte debut en Tokio 2020). Con la música de "Moonlight Densetsu" ("Luz de Luna" en Latinoamérica), las chicas realizaron su rutina con el implemento de pelotas.

Otras grandes referencias fueran hechas con otra popular obra: One Piece. El griego Miltiadis Tentoglou, ganador del oro en Salto de Longitud y el estadounidense Payton Otterdahl, quien compitió en Lazamiento de Bala, se presentaron con poses de sus personajes: "Gear Second" de Monkey D.Luffy y la de "Súper" de Franky, respectivamente. Por otro lado, el marchista italiano Massimo Stano, medallista de oro en marcha de 20 kilómetros, festejó su triunfo con un gesto de Luffy. Tanto el autor Eiichiro Oda como el staff les agradecieron y felicitaron en los idiomas natales de los atletas. Por cierto, Oda realizó el póster de karate para estos Juegos olímpicos.

También se pudo observar a los competidores de escalada deportiva mientras el modelo RX-0 del robot Gundam Unicorn, tamaño a escala y con movimiento, los observaba en el Parque Deportivo Urbano de Aomi, en Odaiba.

Por otro lado, el aspecto musical durante la realización de los diversos eventos deportivos fue un acierto, ya que, dependiendo de los países que se enfrentaban, el tipo de música que resonaba en las sedes era distinta. No recuerdo que este detalle de incluir musicalmente a las naciones participantes hubiera ocurrido en anteriores ediciones de la justa veraniega. Respecto a la selección sonora durante las disputas deportivas de los equipos japoneses fue posible escuchar de fondo openings y endins (temas a de apertura y cierre) de diversos animes del género spokon (deportivo).

En el caso del Basketball 3x3, el equipo femenil se presentó ante su partido contra Rumania con el primer opening de Slam Dunk, "Kimi ga suki da to sakebitai" (titulada en Latinoamérica "Quiero gritar 'Te amo'). Esta obra de Takehiko Inoue es razón por la cual este deporte se popularizó en Japón y, constantemente, el autor realiza pósters de eventos callejeros o de la liga profesional de baloncesto. 

Durante las participaciones de los equipos de volleyball, las canciones "I´m a Believer", "Imagination" y "One Day", de Spyair;  "Fly High", de Burnout Syndromes; y "Tenchi Gaeshi", de NICO Touches the Walls, todos temas del anime Haikyuu!, enfocado en esta disciplina, resonaron en la Arena Ariake. Aunque el primer opening de Shingeki no Kyojin, "Guren no yumiya" ("Arco y flecha carmesí") del grupo Linked Horizon, no es como tal deportivo (aunque matar titanes casi lo es en esta historia), se pudo escuchar durante el evento de tiro con arco.

Otras canciones, que como tal ya no tenían que ver con los deportes pero sí con el anime, también sorprendió a los conocedores del anime  que en el evento de Equitación se oyera "Blue Bird", de Ikimonogatari, el cual fue el opening 3 de Naruto Shippuden; deleitarse con "Making a Cyborg" durante la final de judo en la categoría de hasta 48 kilos femenino disputado entre Japón y Kosovo, un tema compuesto por Kenji Kawaii para la legendaria película Ghost in the Shell; o la canción del popular anime Tokyo Revengers, "Cry Baby", del grupo Official Hige Dandism, que se escuchó durante los eventos de gimnasia artística; o "Gurenge", de la cantante LiSA, opening de Kimetsu no Yaiba, en el enfrentamiento entre Japón y Túnez en boxeo.

A falta de las notas de color de los deportistas y del público sobre su contacto con el mundo cultural y tecnológico japonés, fueron estos guiños, estas presencias, los que hicieron que los televidentes disfrutaran más Tokio 2020, en especial, para aquellos que conocen un poco más de su industria del entretenimiento.

@YukiVongola