viernes, 15 de noviembre de 2019

Adolescence of Utena, o la figura del caballero femenino, en el Konnichiwa Festival

Los japoneses son buenos para crear películas que destrozan la mente al contener ideas o detalles que puedan significar mucho más de lo que denotan a simple vista. Las animadas no son una excepción, puesto que se hace uso de técnicas de animación, de planos, de dibujo, para conferir un mayor grado de surrealismo visual al punto de que al terminar la cinta nos preguntamos "¿qué rayos pasó?"

La cinta Adolescence of Utena pertenece a esta categoría, y podrán comprobarlo por ustedes mismos ya que Konnichiwa Festival la traerán a cines de varias partes de la República Mexicana los días 23, 24 y 30 de noviembre y el 1° de diciembre.

Adolescence of Utena está basada en el manga de Chiho Saito llamado Shoujo Kakumei Utena. El filme nos relata la historia de Utena quien entra a la Academia Ohtori, la cual parece un sitio idílico y laberíntico con sólo observar los planos en que se nos muestra una combinación de arquitectura moderna, constructivista, y deconstructivista.

Sus modales y valores propias de un príncipe hace que sea confundida con un hombre, a la vez que ella decide ser un príncipe. Esta idea no debe confundirse con que Utena desee ser hombre, sino que la figura del príncipe que constantemente aparece en las novelas románticas y cuentos de hadas de este tipo de hombre es muy idealizado, y cuando a Utena su novio le rompió el corazón, se dio cuenta que todas esas historias eran falsas. Por tanto, ella quiere encarnar todas las virtudes que un caballeroso príncipe debe tener, ser para alguien más ese "príncipe" que ella no tuvo.

Un día, Utena recibe un anillo con una figura de una rosa, símbolo constante en la trama. Portarlo, la convierte de inmediato en una duelista, lo que le da derecho a entrar en una competencia secreta con alumnos del Consejo Estudiantil, todo para conseguir el "trofeo" más codiciado del mundo: la Novia de la Rosa, quien es otra estudiante de nombre Anthy Himekawa, y tiene poderes para cambiar al mundo.

Utena hace honor a su título, ya que kakumei significa "revolucionario", y es justo lo que se presenta en la película desde que conocemos la clase de persona que Utena quiere ser, un príncipe, un caballero, que sea valiente, justo y ayude a una "princesa", en este caso, a Anthy. 

Aquí, los roles clásicos de que un príncipe sólo puede ser un hombre y que las mujeres sólo son princesas que deben ser defendidas se rompen por completo. 

Es, más bien, que la determinación, valores y conocimiento de uno mismo nos convierte en personas que quieren proteger con valentía a alguien y darle su libertad, o ser la guía espiritual que oriente y se arriesgue de salir del mundo del que ha sido encarcelada.

Lo anterior se enfoca en que el rol que hombres y mujeres tienen no sean definidos por su género ni por sus colores (el cabello rosa de Utena denota su femineidad) sino que sean equitativos y que las personas decidan ser lo que desean. Se destroza, con esto mismo, los arquetipos de las figuras del príncipe, del caballero y de la princesa en los cuentos de hadas altamente idealizados y que se nos inculca ahora con películas animadas que refuerzan el sexismo y machismo.

Otra revolución que Utena hizo a finales del siglo pasado fue retratar el tema de las relaciones interpersonales, como es el caso del amor tóxico, del incesto, de traumas nacidos debido a abusos sexuales; todas ellas reflejan lo mismo, la necesidad, muchas veces malsana, de tener el poder para poseer a alguien y manipularlo. Con flashbacks envueltos en imágenes con fuerte carga simbólica y metafórica, se nos muestra el dolor y la dependencia de quienes están envueltos en este tipo de relaciones.

Pero su punto fuerte son los lazos románticos que poco a poco van naciendo entre Utena y Anthy. El yuri (género que maneja relaciones lésbicas) es visto como una misma revolución dentro de la trama, en que los roles y la posesión hacia la mujer y lo que ella significa como procreadora es roto también. 

Otras obras como La rosa de Versalles (1973), de Ikeda Riyoko, y La princesa caballero (1952), de Osamu Tezuka, son fuentes que influyeron en esta forma de pensar de que la mujer asume papeles sociales e ideológicos que van contrario a lo establecido por la sociedad, sobrepasando los límites de sus épocas y circunstancias para realizar la decisión que hicieron hacia sí mismas. 

Estas dos obras son pioneras de los manga shoujo (género demográfico enfocado a público femenino) que no sólo cuentan las historias típicas de amor y que son realmente feministas; en Shoujo Kakumei Utena se añade el factor erótico y lésbico como una manera más de amor, que para las involucradas fue un flechazo, y no que ellas estuvieran ya predispuestas a ello. El amor es sólo amor, y no debe importar el género de los amantes.

La adaptación animada del manga se transmitió en México en 1998, un año después de su estreno en Japón. Debido a los temas, el anime tuvo escenas eliminadas, así como cambio de diálogos que comprometía a los personajes en situaciones lésbicas e incestuosas. Pese que se doblaron al español los 39 capítulos de la serie, sólo 30 se emitieron, siendo los últimos los más reveladores y con fuerte carga simbólica, sensual y caótica. Utena fue una de las víctimas de la censura por tratar pensamientos fuera de época como pasó en México también con Sailor Moon o las Guerreras Mágicas (Magic Knight Rayearth).

Adolescence of Utena brilla por su historia, por sus imágenes simbólicas que aparecen inesperadamente, con una gran atención a los detalles, al tipo de animación tradicional mezclada con digital que otorga bellas escenas, los combates de esgrima muy dinámicos, y la música que enfatiza los sentimientos de Utena y Anthy, como te ponen tenso con esas notas de rock progresivo. El arte influido por el escocés Rennie Mackintosh y el Art Nouveau que aparecen desde el inicio de la cinta, así como imágenes que a lo largo de la trama ayudan a representar los arquetipos del príncipe caballeroso y la princesa son muy ilustrativos y nos recuerdan a las ilustraciones en cuentos de hadas.

De un lado a otro nos lleva de la mano, por lo que a momentos la realidad, o lo que se nos presenta como tal, se mezcla con el surrealismo y escenas que desconciertan al espectador por ese rompecabezas que es su trama y que poco a poco va tomando sentido si atendemos a cada detalle que vemos. Este tipo de películas que tienen una gran calidad artística y que logran crear sensaciones y perturbaciones por el sentido de la misma, son las que necesitamos ver en salas de cine, no las clásicas historias de princesas recicladas.

Konnichiwa Festival además proyectará las películas Rascal Does not Dream of a Dreaming Girl, Kase-san and the Morning Glories, Birthday Wonderland y Uta no Prince-sama Maji Love Kingdom los mismos cuatro días ya mencionados.

Les comparto un video promocional de todas estas cintas:

@YukiVongola