martes, 28 de mayo de 2019

Quiero comerme tu páncreas, u oda a la vida

Seguro cada quién tiene una perspectiva diferente de lo que significa la vida y la muerte, pero sólo quienes la han vivido de cerca pueden tener un mayor entendimiento de lo que esta dualidad crea en una persona.

A lo largo de la historia del hombre han existido creencias que acercan a los muertos con los vivos. Una de ellas se asemeja a uno de esos tratamientos extraños que había, por ejemplo, en la Edad Media europea, en que una persona enferma del hígado debía comer hígado para curarse. De igual manera, en varias culturas se piensa que, al comer algún órgano de un ser querido, el fallecido seguirá viviendo en el cuerpo de sus seres amados.

Esta idea es la que refleja Quiero comerme tu páncreas, cinta dirigida por Shinichiro Ushijima, la cual está basada en el manga de un solo tomo de Yoru Sumino. Esta frase es la esencia de la historia, de los personajes. El tiempo de la narrativa se ubica en el funeral de una chica, Sakura, a quien el protagonista (del cuál no sabemos su nombre) recuerda en su oscuro cuarto cómo fue que la conoció. Todo inició por casualidad (¿o causalidad?) en el hospital. 


Aquí es cuando el páncreas entra en la escena. Sakura tiene una enfermedad terminal que le afectó el páncreas y, debido a lo complicado de ello, ningún trasplante es viable, sólo le queda disfrutar lo poco de vida que le queda. "Él" se entera al recoger un libro en la sala de espera del hospital, mientras aguarda su turno para que le atiendan. Al abrirlo, se da cuenta que en realidad es un diario cuya propietaria es Sakura, la chica popular y alegre de su salón. Vivir con la muerte, así le titula a su diario, en el que escribe que nadie, salvo sus padres, conocen sobre su enfermedad.

En este momento es cuando inicia la amistad de dos chicos completamente diferentes, ella tan alegre y social, y él tan callado y cuya única compañía son sus libros. La indiferencia de él al conocer la verdad de su compañera de clases causa en Sakura el querer ser su amiga. ¿Por qué salir con un chico indiferente en vez de sus amigos? 

La razón que ella da es que no quiere que el conocimiento de su próxima muerte les cause dolor desde antes y la empiecen a tratar de manera especial, cuando sólo quiere ser una adolescente más. Ello hace que confíe en él porque la trata de manera normal pese a conocer su realidad. Son ese tipo de pequeños detalles, de vivir como todos, lo que ella desea y encuentra en él.

Quiero comerme tu páncreas puede ser interpretado con una expresión de amor, de amistad, sobre la vida, sobre las decisiones, sobre la conexión con las personas, del cambio que una sola persona puede dar a tu existencia para ser mejor persona. 

Y justo eso nos enseñan estos personajes, confirmando que, aún teniendo una enfermedad o estar aislado del mundo, en un momento la vida se te va del cuerpo. No se trata de temer a la muerte o de sólo pensar en el vacío que siente alguien por un ser querido fallecido, sino conmemorar la vida que nos queda y recordar las enseñanzas que los que partieron nos dejaron. Es decir, tener vivo dentro de nosotros el corazón, el alma, de ellos.

Pese que desde el inicio la cinta nos revela que, efectivamente, Sakura morirá y que no habrá un medicamento o una cirugía que puedan cambiar su situación, no resulta tan dramática su historia. No es el clásico "sufro porque me voy a morir" o el papel de mártir. Si bien hay momentos tristes, lo importante de la cinta es el trascender tu existencia en otros. Pero, aún así, el final toma un giro inesperado.

Los paisajes, en que vemos las flores de cerezo  (o sakura en japonés) brotando en primavera, refleja la idea de que sólo en determinado momento cada uno de nosotros emerge con su verdadero ser y toma las decisiones que le llevan al punto en que se encuentra con otras flores igual de bellas de alma.

La película cuenta con audio en español, para aquellos amantes del doblaje, el cual cuenta con Miguel Ángel Ruiz (Panda en Escandalosos) y Erika Ugalde (Mantis en Guardianes de la Galaxia), bajo la dirección del también actor de voz Eduardo Garza. Las voces de los protagonistas encajan perfectamente con sus personalidades, por lo que el escucharla en español resulta muy armónico.

Quiero comerme tu páncreas es una película que, en especial aquellos quienes han pasado por situaciones similares, sentirán unas lágrimas empañando sus ojos, pero revalora lo que significan los lazos entre las personas en un mundo en que la vida no nos es realmente propia y en el cual sólo podemos disfrutar lo más que podamos gozando de las pequeñas cosas de la vida que nos rodea.

Les comparto el trailer en latino:

@YukiVongola

sábado, 11 de mayo de 2019

Detective Pikachu y los planes de Pokémon para este 2019

Detective Pikachu, primer película live-action de la franquicia Pokémon (siendo la cinta número veintidós) por fin se encuentra en salas de cine haciendo que la gente al verla se derrita ante la ternura de Pikachu, el monstruo de bolsillo más querido del mundo, que usa una adorable gorrita de detective. Él se puede comunicar con el joven Tim, y lo aprovechará para ayudarle a investigar sobre el paradero de su padre desaparecido.


Razón por la que inspira ternura se debe al gran trabajo con la animación generada por computadora (CGI) y a los efectos visuales, los cuales le dan al roedor amarillo texturas realistas que, justamente, provoca deseos de abrazarlo, y hace que nos preguntemos si realmente es animación. Otras criaturas como Charizard, que posee características de fuego y puede volar, está inspirado en los lagartos y en los dinosaurios, tiene una textura escamosa; o Gengar cuya materia sólida se convierte gaseosa y, vaya la redundancia, fantasmal.

Quizá haya quien no lo sepa, pero el filme está basado en el videojuego homónimo del 2016, en el que seguíamos a Tim y al Pikachu detective, quienes resolvían algunos casos sobre pokémon agresivos. Cada una de estas investigaciones se iban relacionando con el último caso que el padre del muchacho investigaba, incluyendo al poderoso Mewtwo; éstas últimas fueron las bases para crear la película protagonizada por Ryan Reynolds (como Pikachu) y Justice Smith (Tim Goodman), y, como tal, es considerada como una de las mejores adaptaciones a la pantalla grande de un videojuego. 

Algunos guiños al anime como escuchar de fondo en unas escenas el tema "¡Atrápalos ya!" y siendo éste cantado después por el propio Pikachu, así como referencias a la liga pokémon de Sinnoh o que un letrero en la calle en la que está el departamento del padre de Tim se llame Oak, justo como la eminencia en investigaciones pokémon tanto en los videojuegos como en el anime y manga, el profr. Oak. Son estas pequeñas cosas que hacen al verdadero fan feliz.

Cuando se adapta la trama de alguno de los videojuegos canon (es decir, que siguen la idea original) a live-action el resultado puede ser desastroso, tal como ha ocurrido con las cintas de Resident Evil, pero al ser Detective Pikachu un juego spin-off (un derivado del original) y cuya emoción se encuentra en el misterio (y no en las batallas entre los pokémon) el estilo, argumento y diseño son un poco más fáciles de representar en 3D. También, cuando alguien se mete con el producto primogénito y la adaptación sale mal, es peor que si se trabaja con una creación derivada que, por lo mismo, no sigue las mismas pautas que el original.

Si bien, el final de la película es un poco desconcertante y extraño, sirve para rellenar el final abierto que el videojuego dejó a sus jugadores hace tres años, como algunos aspectos de la relación entre Mewtwo, el padre de Tim y el Pikachu parlanchín.  

Es recomendable para los fanáticos de Pokémon de antaño, quienes vienen siendo el público objetivo de sus creadores. Si a mí me gustó, salvo por lo raro de la conclusión, a aquellos fans ocasionales de la franquicia que se acercaron por Pokémon Go les gustará igual. 

Hablando de los fans ocasionales, el año pasado salió el primer videojuego para la consola Nintendo Switch, dirigida a ellos, el cual tiene una jugabilidad fácil y sin muchas complicaciones dentro de las batallas entre los monstruos de bolsillo. Let´s Go Pikachu y Let´s Go Eevee cumplieron la meta de acercarse a estos nuevos seguidores, mientras le daban algo de relajamiento a los entrenadores competitivos. 

Este año, en noviembre, tendremos las dos nuevas versiones de videojuegos que incluirá a la tan esperada octava generación, Sword y Shield, que sí están diseñadas para los jugadores de antaño. 

Cabe mencionar que la información que ha salido al respecto es prometedora, iniciando con los pokémon iniciales de tipo agua, fuego y hierba que nuestro personaje deberá escoger para iniciar su aventura en la nueva y bellamente diseñada región Galar.

Para no esperar hasta noviembre, el 12 de julio volveremos a ver a Mewtwo protagonizando la película número veintitrés Mewtwo contraataca: evolución. Ésta será un remake de la primera cinta del universo Pokémon llamada Mewtwo contraataca, de 1998, pero será animada completamente por CGI

Por lo que se ha podido observar en los tráilers, parece que habrá cambios mínimos con respecto a la otra. Ojalá y ésta sea proyectada en cines tal como lo fue en 1999 en México, y con el doblaje original.

Lo sorprendente de Pokémon es que, a pesar de sus veintitrés años de existencia (comenzando con las versiones Red y Green), ha sabido mantenerse en el gusto de grandes y pequeños por todo el mundo. Acercarse a viejos y nuevos amigos le ha dado el éxito. Y, claro, Pikachu es una de las piezas claves con su apariencia tan adorable. Como se sabe, Pokémon tiene aún larga vida.

Me despido con una frase del Pikachu detective, "¿qué tan perspikachu eres?"

Les comparto los tráilers de Detective Pikachu:


De Sword and Shield (en inglés):


Y de Mewtwo contraataca: evolución (en japonés):

@YukiVongola

miércoles, 8 de mayo de 2019

Manga sobre niños que no son para niños y otros que sí lo son: Yakusoku no Neverland y otros manga

Ahora que pasó el día del niño (celebrado en México el 30 de abril, mientras que en Japón es el 5 de mayo) es inevitable pensar en el papel que juegan los pequeños dentro del manga y el anime, así como aquellas obras que están enfocadas justamente a un público infantil, el cual recibe el nombre de kodomo.

En esta ocasión hablaré sobre algunas historias cuyos protagonistas son niños, quienes se desenvuelven en distintos escenarios y nos dejan ver el punto de vista de ellos frente a su realidad. 


La primera obra es Yakusoku no Neverland, traducida como La Prometida Tierra de Nunca Jamás, que nos presenta a un grupo de niños que vive en el orfanato Grace Field. Los niños de 11 años, Emma, Ray y Norman, protegen y son guías de los más pequeños. Su llamada "mamá" es la única adulta del lugar que está rodeada de muros altos y de la cual tienen prohibida su salida hasta que los niños sean "adoptados". 

Quitando los exámenes de conocimientos que todas las mañanas se les hacen a los niños, pareciera que todo en Grace Field es de ensueño... Hasta que el trío de amigos descubre que cada niño que es "adoptado" es asesinado por demonios que, posteriormente, se los comen. El querido orfanato de los niños es en realidad una plantación, una granja, en que el producto son los niños, las "mamás" son las encargadas de su "calidad", los adultos son los vendedores y los clientes son los demonios, que parecen ser los conquistadores de la Tierra. Es decir, los niños son ganado que sirven para una sola cosa: ser comidos.

Con la idea de un escape de ese destino, los niños empiezan a idear cómo salir de ese lugar, antes de que sean devorados.

A lo largo de las capítulos del manga, seguro el lector sentirá estremecido su corazón: la situación de ser criados para alimentar demonios en un mundo en que los adultos los sacrifican para mantener el "equilibrio" entre humanos y demonios, y que a cada paso que ellos dan hacia una posible libertad sean detenidos por estos monstruos que sólo los ven como pedazos de carne y por humanos que los asesinan a sangre fría. ¿Dónde está el valor de los niños? También son humanos, merecen vivir, tener libertad, entonces, ¿por qué los cazan?, ¿por qué son amados en un mundo supuestamente utópico cuando fuera de los orfanatos les depara un destino horrible?, ¿por qué los adultos, quienes deberían de cuidarlos, prefieren darlos como ofrenda?, ¿por qué hay niños ganados que son engordados cual cerdos, que ni desarrollan lenguaje, en esas plantaciones de producción en masa? 

Es una constante de la historia el ver a los niños como los revolucionarios que pueden derrocar el sistema que ha sido tan cruel con ellos. Son la esperanza de la humanidad, quienes pueden hacer más de lo que los adultos creen.

Yakusoku no Neverland es peculiar por varios factores. Primero, los niños son protagonistas (cuyos rangos de edad van desde los dos hasta los doce), pero no es un manga de género kodomo que esté dirigido al público infantil debido a la violencia, muertes y el entorno tan macabro y deprimente que nos presenta.

Segundo, su género es shounen, es decir, está destinado a los jóvenes entre 12 a 18 años, lo cual llega a resultar extraño porque por lo general los manga de esta clasificación tienen como protagonistas a chicos de entre 15 a 18 años. 

Tercero, que en una historia de acción, fantasía oscura, terror y drama enfocado a varones, si bien hay varios personajes principales y con suma importancia en la trama, el personaje estelar es una niña, Emma, quien es apoyada por sus dos mejores amigos para idear el plan de escape hacia la libertad que les quitaron desde su nacimiento, siendo inteligente, amable, fiel a sus principios y decisiones, valiéndose por sí misma para ayudar a sus hermanos y de carácter fuerte  (ella es todo lo que las feministas desean de personajes femeninos ficcionales).

Esta obra, como pueden notar por lo mencionado sobre ella, nos muestra infantes en una posición sobrecogedora, recordándonos a aquellos pequeños en nuestra realidad que han sido y son víctimas de horrores indescriptibles. La forma de hablar y pensar del "ganado", tan verosímil, perturba más porque parecieran reales los gritos de desesperación de los niños. Un manga que les recomiendo demasiado.

Saliendo un poco de tono, tenemos los manga kodomo, cuya creación está basada en dar a los niños historias desenfadadas, personajes alegres  (sean niños o animales) y escenarios coloridos, y que curiosamente son muy leídos también por adultos. 

Entre ellos, tenemos sus versiones animadas que durante la década de los noventa pudimos ver en televisión abierta, como Hamtaro, un hámster que, cuando su dueña se iba a la escuela, se reunía con otros de su especie a jugar; o Doraemon, un gato robot que proviene del futuro y que está decidido en ayudar a un niño, Nobita, mediante inventos futuristas, para que él sea cada vez mejor como persona, pero no siempre usa bien lo que su amigo gatuno le da, creando problemas (como sucede con Timmy de los Padrinos Mágicos al pedir deseos y que después debe encontrar la forma de revertir sus malas decisiones.)

Otros kodomo muy reconocidos son Pokémon y Digimon, ambas con monstruos que formaron parte de la infancia de muchos, y Yokai Watch, que es la más "reciente" para los que hace pocos años empezaron a gustarle o adentrarse más en el mundo del manga y del anime, cuyos protagonistas son monstruos que representan el folklore japonés, así como del budismo y del sintoísmo,

Hay demasiadas obras en que los niños son protagonistas, pero eso no significa que deban ser leídos o vistos por ellos, como el caso de Yakusoku no Neverland o Crayon Shin-chan (que nos muestra a Shin, un pequeño de 5 años pervertido, desvergonzado con sus padres y... como sea, no es para nada un ejemplo a seguir, y la trama tiene un humor negro y mucha sátira hacia la sociedad japonesa), que son destinados a un público un poco más adulto por la complejidad y el impacto que produce en los lectores con un poco más de edad el ver infantes bajo ciertos contextos. En cambio, tenemos los manga que sí son para niños con personajes adorables y que disfrutan de aventuras y batallas, pero todo bien cuidado para evitarles traumas. 

La visión que nos da el manga y el anime sobre un individuo, en este caso los niños, puede ser tan vasta y diversa y esto es justo lo que convierte a estas expresiones artísticas en una paleta de colores infinitos que nos sorprende cada día.




Les comparto el opening de Yakusoku no Neverland:

@YukiVongola